Empezaría este escrito contando la historia que viví desde pequeña y los desplantes que papá nos hizo mientras nos dejaba en la casa esperando su llegada, también hablaría de lo rebelde que fui y de la carga tan pesada que fui para mi mamá en mi infancia, cuando solo le causaba llanto y mucha tristeza por mi comportamiento, sin embargo no busco reomover el pasado ni volver a contar aquello que ya ha sido suficientemente doloroso y que aún hoy ha dejado secuelas muy fuertes en lo que soy. 

Algunas situaciones aún me causan inseguridades, algunas situaciones son fantasmas siempre presentes que se apoderan del presente y que inconsientemente terminan acabando con mi paz y mi tranquilidad. He venido de un entorno en el que repetitivamente hemos enfrentado a papá por sus infidelidades y por su falta de compromiso con su matrimonio, su forma de ser tan monótona, sus caricias y sus intentos de amor que a veces a mamá le ponen la incomodad con una expresión en el rostro, pero ... ¿por qué se incomoda cuando él trata de ser afectivo con ella?, seguramente porque le trae recuerdos de las pocas intenciones que papá alguna vez tuvo por cuidarla, por protegerla, por no maltratarla y darle un matrimonio y una vida feliz, porque recuerda la persona que fue y aún la que hoy en ocasiones es y se arrepiente de todo. Algún día mientras estaba en twitter pasando y pasando páginas llenas de letras encontré algo que me puso los pelos de punta y me causó mucha angustia, el tuit decía así: "Tal vez los matrimonios longevos de hoy en día han durado tanto porque muchas de esas muejeres tuvieron que aguantar maltratos y desprecios y su actitud fue sumisa porque hubo un matrimonio arreglado", lo pensé y entendí que aunque no pueda cambiar nada de lo que sucedió y aunque esté intentando perdonar y hacer las pases con el pasado cuesta pensar mucho en ese tipo de realidades y verlas como algo normal.

El primer acto de desconfianza y de falta de amor lo sentí de papá, la primera infidelidad, la primera burla la sentí de papá y no hubo necesidad de nada para poder haberme dado cuenta que al final la primer persona que me había roto el corazón había sido él y que si mi papá había sido capaz de algo así, cualquier hombre podría hacerme cualquier tipo de daño. Haberlo visto irresptando el hogar, haberlo visto coqueteando con otras mujeres mientras mamá en casa nos esperaba y estaba sola todas las mañanas sin poder estudiar ni trabajar, haber sido testigo de su sufrimiento y su dolor cuando le conté lo que había visto. Hoy ese tipo de cosas me están afectando y no puedo confiar, me cuesta confiar cuando en casa esty viendo a mi mamá obsesionada con estar pendiente de lo que papá hace o deja de hacer y el temor de tener que descubrir que otra vez... la está engañando. No puedo tener una vida libre del miedo de la infidelidad cuando en mi casa ese fantasma todos los días la habita.

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